
Leyendo los periódicos, me acuerdo de un chiste muy viejo, que viene a cuento y lo cuento.
-Papá no entiendo este ejercicio de matemáticas ¿qué es una potencia?
- ¿Una potencia? yo te lo explico enseguida. Mira a tu hermana: es una chica guapa y joven ¿no? pues imagina que un jeque árabe se enamora de ella y le propone casarse a cambio de 10 millones de euros, ¿te lo imaginas?
- Sí, papá, me lo imagino.
- Bien, pues ahora mira a tu madre: es una señora que está de buen ver ¿no? Ahora imagina que el padre del jeque árabe también le propone matrimonio a cambio de 5 millones de dólares. ¿te lo imaginas?
- Sí papá.
- Vale, ¿cuántos millones tenemos en potencia?
- Pues...10 millones y 5 millones...tenemos ¡15 millones de euros en potencia!
- Exacto. ¿pero qué tenemos en realidad?
- No sé, papá.
- En realidad tenemos a !dos putones verbeneros¡
Parece que la cumbre de Washington deja claro que las tres potencias emergentes -China, India y Brasil- son el futuro socio económico del planeta.
Yo me pregunto ¿será como el chiste de la potencia?
En potencia ¿tenemos tres países que tomarán el relevo del liderazgo de mercado?
O en realidad ¿tenemos tres países de lo más antidemocráticos en materia socio económica?
Porque ambos países hacen caso omiso a los derechos políticos, laborales, sociales, civiles, medioambientales...
Y cuidado: en la UE con sus 65 horas semanales de jornada laboral -inspiración iluminada en medio de alguna noche de insomnio- no les va a la zaga.
Eso sí, con mucha más civilización, clase y elegancia.
Pero debajo de ellas, el esclavismo evolucionado -el propio del siglo XXI- está ahí, acechándonos a la vuelta de la esquina.
¿Cuál será nuestro horizonte?
¿Emigrar a una colonia en Marte?
Vayamos ahorrando para el combustible de la nave, que nos va a salir carísimo...








